Aunque preparar pasta puede parecer sencillo, hay una serie de errores que seguro comenten la mayoría de las personas.

Trucos para elaborar un plato de pasta perfecto

Trucos para elaborar un plato de pasta perfecto

Espaguetis, macarrones, tallarines, fusilli, penne… La pasta es uno de los productos que habitualmente encontramos en las despensas familiares y permite preparar numerosas recetas utilizando ingredientes sencillos.

El 25 de octubre se celebra el Día Mundial de la Pasta, una fecha que sirve para recordar la presencia que este alimento tiene en cocinas de todo el mundo. La celebración comenzó en 1998 y actualmente está coordinada internacionalmente por la International Pasta Organisation.

Preparar un plato de pasta parece sencillo: ponemos agua a hervir, añadimos la pasta, esperamos unos minutos y escurrimos. Sin embargo, pequeños detalles durante la preparación pueden cambiar considerablemente el resultado.

La cantidad de agua, el momento en el que añadimos la sal, el tiempo de cocción o la forma de incorporar la salsa son algunos de los aspectos que debemos tener en cuenta.

En Merkocash puedes encontrar diferentes tipos de pasta, tomate, aceite de oliva, quesos, verduras, conservas, carnes y otros ingredientes para preparar recetas adaptadas a toda la familia.

1. Elige el tipo de pasta adecuado

No todas las pastas son iguales ni funcionan de la misma manera con cualquier acompañamiento.

Las pastas largas, como los espaguetis o tallarines, funcionan especialmente bien con salsas que puedan distribuirse fácilmente por toda su superficie.

Las pastas cortas como macarrones, penne o fusilli resultan muy prácticas para recetas con verduras, carne, tomate o ingredientes cortados en pequeñas porciones.

También son una buena opción para preparar ensaladas de pasta.

Las formas que tienen huecos o superficies irregulares pueden retener mejor determinadas salsas e ingredientes.

Antes de cocinar, piensa primero qué receta vas a preparar y selecciona después el formato.

2. Utiliza suficiente agua para cocer la pasta

La pasta necesita espacio durante la cocción.

Utilizar una olla demasiado pequeña o poca cantidad de agua puede dificultar que la pasta se cocine de manera uniforme y aumentar la posibilidad de que se pegue.

Escoge una olla adecuada a la cantidad que vas a preparar.

Es importante no añadir la pasta antes de que el agua haya alcanzado una ebullición suficiente.

Cuando el agua esté hirviendo, añade la sal y posteriormente incorpora la pasta.

Remueve durante los primeros momentos de cocción para evitar que las piezas queden pegadas entre sí o al fondo de la olla.

Es muy importante utilizar la cantidad de agua suficiente para que la cocción de la pasta sea la ideal.

3. Añade la sal cuando el agua esté hirviendo

La sal debe incorporarse al agua de cocción para aportar sabor a la pasta.

Una práctica sencilla consiste en esperar hasta que el agua esté hirviendo y añadirla antes de introducir la pasta.

Después, remueve para distribuirla.

No existe una cantidad universal que deba utilizarse en todos los casos, ya que habrá que tener en cuenta la cantidad de agua, la receta y especialmente el contenido de sal de la salsa y de los ingredientes que utilizaremos después.

Por ejemplo, si vamos a acompañar la pasta con quesos curados, aceitunas, anchoas o determinados embutidos, conviene tener en cuenta que estos ingredientes ya aportarán sal al plato.

4. No necesitas añadir aceite al agua

Uno de los hábitos más extendidos consiste en añadir un chorrito de aceite al agua de cocción para evitar que la pasta se pegue.

No es necesario.

Para evitar que se pegue, resulta más importante utilizar suficiente agua y remover la pasta, especialmente durante los primeros minutos.

El aceite puede reservarse para la elaboración de la salsa o para terminar determinadas recetas.

De esta manera aprovechamos mejor el producto y simplificamos el proceso.

5. Respeta el tiempo de cocción

Cada tipo y marca de pasta puede tener un tiempo de cocción diferente.

Por este motivo, la referencia principal debe ser siempre el tiempo indicado por el fabricante en el envase.

No cocines automáticamente todos los formatos durante el mismo número de minutos.

También conviene utilizar un temporizador para controlar el proceso y evitar que la pasta permanezca demasiado tiempo en el agua.

Es muy importante respetar el tiempo de cocción de la pasta para que esta tenga la textura ideal.

Cómo conseguir una pasta al dente

Cuando hablamos de pasta al dente nos referimos a una pasta cocida pero que conserva cierta firmeza al morderla.

Para conseguirla, consulta el tiempo recomendado en el envase y prueba una pieza poco antes de finalizar la cocción.

Recuerda además que, si posteriormente vas a terminar la pasta durante unos minutos dentro de la salsa caliente, seguirá cocinándose ligeramente.

En ese caso puedes retirarla del agua antes de alcanzar completamente el punto final deseado.

6. Calcula correctamente la cantidad de pasta por persona

Calcular las cantidades ayuda a evitar tanto quedarse corto como preparar demasiada comida.

La cantidad dependerá de la edad de los comensales, del apetito, del tipo de pasta y de si se sirve como plato principal o acompañamiento.

Como orientación doméstica, para un adulto puede calcularse aproximadamente entre 80 y 100 gramos de pasta seca cuando constituye el plato principal.

Si la pasta forma parte de un menú con entrantes y otros platos, podemos reducir la cantidad.

Para cuatro adultos, por ejemplo, aproximadamente 320-400 gramos de pasta seca pueden servir como referencia inicial.

Lo importante es adaptar posteriormente estas cantidades a las necesidades reales de cada hogar.

Calcular correctamente la cantidad de pasta que elaborar en función de las personas es fundamental para evitar el desperdicio alimentario.

7. Guarda parte del agua de cocción

Antes de escurrir la pasta, guarda una pequeña cantidad del agua utilizada durante la cocción.

¿Por qué?

Durante el proceso, parte del almidón de la pasta pasa al agua. Una pequeña cantidad de este líquido puede resultar útil cuando terminemos el plato con la salsa.

Si la salsa está demasiado espesa, incorpora gradualmente un poco del agua reservada mientras mezclas.

No es necesario utilizar mucha cantidad.

Añade poco a poco hasta conseguir la textura deseada.

8. No enjuagues la pasta después de cocerla

Cuando prepares un plato de pasta caliente con salsa, no es recomendable pasarla bajo el grifo después de escurrirla.

El lavado elimina parte del almidón superficial que puede ayudar a integrar posteriormente la salsa.

Escúrrela y pásala directamente a la sartén o recipiente en el que tengas preparado el acompañamiento.

La situación es diferente cuando elaboramos determinadas recetas frías, como una ensalada de pasta. En ese caso debemos seguir el procedimiento adecuado para enfriar y conservar correctamente los alimentos antes de incorporar otros ingredientes.

9. Termina la pasta junto con la salsa

Otro error habitual consiste en servir la pasta por un lado y colocar simplemente una cantidad de salsa encima.

Una alternativa que favorece una mejor integración consiste en terminar la pasta durante un breve periodo dentro de la sartén donde hemos preparado la salsa.

Escurre la pasta ligeramente antes de que alcance el punto final y pásala directamente a la sartén.

Añade una pequeña cantidad del agua de cocción que habíamos reservado y mezcla.

Durante este proceso, la salsa se distribuirá mejor por la pasta.

Después podemos servir inmediatamente.

Es muy importante darle el toque final a nuestro plato cocinando la pasta junto con la salsa que vaya a llevar para que todos los sabores se integren correctamente.

10. Elige una salsa adecuada para cada tipo de pasta

No hace falta preparar salsas complicadas para conseguir un buen plato.

Un tomate cocinado con cebolla y verduras puede ser suficiente.

Otra posibilidad consiste en utilizar aceite de oliva, ajo y verduras salteadas.

Para las pastas cortas podemos utilizar ingredientes cortados en pequeñas porciones, como calabacín, berenjena, champiñones, pimientos, atún o pollo.

Los quesos también permiten terminar diferentes recetas.

Lo importante es evitar utilizar una cantidad excesiva de salsa. La pasta y el acompañamiento deben formar un conjunto equilibrado.

Errores habituales al cocinar pasta

Después de repasar los pasos principales podemos resumir algunos de los errores que conviene evitar.

Utilizar una olla demasiado pequeña. La pasta necesita suficiente espacio durante la cocción.

Añadir la pasta antes de que hierva el agua. Espera a alcanzar una ebullición adecuada.

No remover al principio. Los primeros minutos son especialmente importantes para evitar que se pegue.

Cocinar sin consultar el envase. Los tiempos cambian según el producto y el formato.

Cocer demasiado la pasta. Controla el tiempo y prueba antes de escurrir.

Desechar toda el agua inmediatamente. Reserva una pequeña cantidad para ajustar posteriormente la salsa.

Lavar la pasta destinada a una receta caliente. Puede dificultar que la salsa se integre correctamente.

Dejar la pasta esperando mientras terminamos la salsa. Siempre que sea posible, prepara primero el acompañamiento y coordina los tiempos.

Cómo incorporar la pasta al menú familiar

La pasta resulta especialmente práctica para la planificación semanal porque puede combinarse con ingredientes muy diferentes.

Podemos reservar un día para una pasta con verduras, otro para una ensalada de pasta o preparar una receta con tomate y atún cuando tengamos menos tiempo para cocinar.

No es necesario preparar grandes cantidades.

Antes de cocinar, calcula las personas que van a comer y pesa aproximadamente la pasta necesaria.

También puedes aprovechar ingredientes disponibles en el frigorífico.

Unas verduras que necesitemos consumir pronto pueden incorporarse a una salsa. El pollo que haya sobrado de otra comida puede utilizarse en una receta de pasta. El atún o el tomate en conserva permiten resolver una comida cuando no disponemos de muchos ingredientes frescos.

Planificar estas combinaciones antes de realizar la compra ayuda a aprovechar mejor cada producto.

Celebra el Día Mundial de la Pasta con Merkocash

El Día Mundial de la Pasta es una buena ocasión para revisar cómo preparamos uno de los productos más habituales de nuestras despensas.

Conseguir un buen plato no depende únicamente de la receta.

Utilizar suficiente agua, respetar el tiempo de cocción, calcular correctamente las cantidades, reservar parte del agua y terminar la pasta junto con la salsa son pequeños pasos que pueden mejorar considerablemente el resultado.

En Merkocash encontrarás diferentes formatos de pasta y todos los ingredientes necesarios para acompañarla: tomate, conservas, aceite, quesos, verduras, carnes, especias y primeras marcas.

Además, nuestras tiendas están abiertas a todos los públicos. No necesitas ser autónomo, profesional ni disponer de carnet de socio para comprar. Los precios indicados en nuestros lineales ya incluyen el IVA.